Flower Face anuncia «Kill the Muse» y estrena «Better the Devil»: la costumbre de sufrir
Ruby McKinnon, la artista canadiense que publica como Flower Face, anuncia «Kill the Muse» para el 5 de febrero de 2027 a través de Nettwerk. Su nuevo adelanto,

Ruby McKinnon, la artista canadiense que publica como Flower Face, anuncia «Kill the Muse» para el 5 de febrero de 2027 a través de Nettwerk. Su nuevo adelanto, «Better the Devil», combina la fragilidad de una guitarra punteada con cuerdas y bajo distorsionado para explorar una pregunta incómoda: por qué seguimos volviendo a lo que nos hace daño.
Cuando el dolor se vuelve un lugar conocido
La letra se sitúa en un punto donde estar solo resulta más seguro que afrontar lo desconocido y una relación agotada parece más familiar que la posibilidad de cambiar. McKinnon no presenta esa conducta como una elección sencilla; la convierte en una descripción de la inercia emocional. El título de la canción juega precisamente con la idea de preferir al demonio conocido.
De «Bad Dream» a un universo más áspero
Después de compartir «Bad Dream» en agosto, Flower Face añade una canción en la que una guitarra delicada termina envuelta por una producción más tormentosa. Esa transformación musical reproduce el conflicto del texto: vulnerabilidad y tensión se encuentran, sin que ninguna de las dos desaparezca. La obra de McKinnon se mueve entre dream pop, folk íntimo y tonos góticos, pero lo interesante es su manera de convertir una emoción en paisaje sonoro.
Un disco anunciado, todavía por descubrir
«Kill the Muse» llegará el 5 de febrero de 2027; por tanto, aún no cabe valorar el álbum como si ya estuviese disponible. Lo que sí revelan sus dos adelantos es un proyecto preocupado por los hábitos emocionales, la soledad y los mecanismos que impiden avanzar. Es una propuesta de escucha atenta, más allá de las etiquetas con que se suele presentar el pop alternativo.
Una canción que dialoga con su propio título
El refrán anglosajón que inspira «Better the Devil» contrapone lo conocido y lo desconocido. En manos de Flower Face, esa idea deja de ser un consejo conservador y se convierte en una observación sobre el desgaste de la autoestima. El conflicto no consiste únicamente en abandonar a otra persona, sino en aceptar que uno merece algo diferente. La canción utiliza el aumento de intensidad instrumental como respuesta imperfecta a ese bloqueo: la música avanza incluso cuando la narradora siente que permanece en el mismo lugar. Esa contradicción ofrece una clave más fértil que describirla únicamente como un tema triste.