Marcelo Criminal encuentra al monstruo en la vida cotidiana con «Falto de consuelo y oro»

Marcelo Criminal publica Falto de consuelo y oro: trece canciones entre ironía, precariedad, amor y referencias a Hulk y Buffy.

Por Mewsick News
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Imagen promocional oficial de Marcelo Criminal para Falto de consuelo y oro

El fin del mundo puede parecer una exageración hasta que aparece en la factura del alquiler. Marcelo Criminal vuelve a mezclar los problemas más reconocibles con referencias inesperadas en «Falto de consuelo y oro», álbum publicado este 30 de octubre de 2026 a través de Sonido Muchacho. Son trece canciones donde la ansiedad por el futuro convive con el humor, los afectos y un personaje conceptual: Hulk, el héroe que se vuelve monstruoso cuando pierde el control.

Un Hulk de Murcia y sin casa propia

El músico murciano utiliza la figura creada por Marvel como metáfora de una rabia que no siempre sabe a dónde dirigirse. No hay una fantasía de superpoderes, sino la sensación de habitar una realidad con problemas demasiado grandes para una persona corriente. Las dificultades para acceder a la vivienda, el miedo al deterioro ambiental y la incertidumbre de las relaciones aparecen como episodios de una misma crisis personal.

«No tiene pinta» propone una huida irónica de las aspiraciones inmobiliarias hacia la idea de ser capitán de una barca propia. «El tío que riega el campo de golf» transforma una escena cotidiana de Murcia en una observación sobre las contradicciones del consumo de recursos. La diferencia está en que Marcelo suele incluirse dentro del problema: su escritura no adopta la pose de quien tiene todas las respuestas.

De un poema antiguo a la televisión de culto

Los títulos del disco forman parte de su personalidad. «Romance del prisionero (Hulk 2)» dialoga con la tradición del romancero, pero mira hacia un futuro fechado en 2030. «Solenoide» recupera una imagen de la novela de Mircea Cărtărescu y la transforma en metáfora personal; «s06e03» alude a un episodio de la sexta temporada de Buffy, cazavampiros. Son referencias heterogéneas que permiten hablar de miedo, escapismo y pérdida sin utilizar siempre un lenguaje confesional directo.

En lo musical, la escritura de canciones breves y aparentemente sencillas convive con teclados de timbre doméstico, guitarras más contundentes y momentos cercanos al emo. La participación de Juana García en «Organízame el apego» introduce otra voz en un repertorio donde las relaciones se observan tanto desde el humor como desde el cansancio.

También hay espacio para el cariño

El recorrido desemboca en canciones dedicadas a personas concretas, entre ellas «Andrea», antes de que «Hulk final» imagine una despedida de Murcia. Ese cierre permite leer la historia no solo como la crónica de un enfado, sino como el intento de encontrar una forma de convivir con él.

Después de «La última casa de apuestas», Marcelo Criminal insiste en una idea que lo distingue dentro del pop independiente español: una canción puede ser absurda y dolorosamente reconocible al mismo tiempo. No necesita separar la ternura de la ironía para describir la precariedad emocional y material de su generación.

Buscar «Falto de consuelo y oro» en Spotify.