JOIA estrenan «Les Hores Mortes»: once canciones y un preludio para atravesar la intemperie
JOIA publican «Les Hores Mortes» en BCore: once canciones y un preludio entre indie, punk, emo y poesía.

Hay discos que no esconden sus heridas y otros que hacen de ellas una forma de avanzar. JOIA se sitúan en ese segundo grupo con «Les Hores Mortes», el trabajo que la banda catalana publicó el pasado 23 de octubre de 2026 en BCore. Once canciones y un preludio que se mueven entre la energía del indie y el punk y una sensibilidad cercana al emo, con las palabras y la intensidad del directo como ejes.
Antes de que el álbum viera la luz, JOIA habían presentado dos adelantos: «Veig com neva» y «Cap vent no em mou». Ahora esas piezas cobran sentido dentro de una obra que recorre imágenes de montañas, caminos, nieve, monstruos y recuerdos. No son elementos de fantasía colocados al azar; forman el paisaje emocional de un disco que habla de dolor, vitalismo y transformación.
Una primera obra que no llega de la nada
Aunque «Les Hores Mortes» funciona como el primer gran álbum de JOIA, no parte de una banda encerrada en el local de ensayo. El grupo ofreció más de veinte conciertos en 2025, según la información distribuida con el lanzamiento, y pasó la primera mitad de 2026 combinando escenarios y estudio. Eso ayuda a entender una música pensada para funcionar de dos maneras: desde la intimidad de unas letras cargadas de imágenes y desde la energía de una sala llena.
La banda cita entre sus referencias a Extremoduro, Basement, Nueva Vulcano y Title Fight. La combinación es bastante reveladora: crudeza emocional y formas guitarreras distintas, entre el rock independiente, el emo y el impulso del punk. Conviene no usar esos nombres como atajos para asegurar a qué suena cada canción; sirven, sobre todo, para comprender el espacio de influencias desde el que el grupo está buscando una voz propia.
La poesía como columna vertebral
En la presentación del disco aparece un texto de Montserrat Abelló que abre el recorrido y una lectura de la escritora Maria Rovira que habla de recuerdos, pérdidas y caminos transitados a la intemperie. Esas referencias dan una pista sobre el peso de la palabra: «Les Hores Mortes» no utiliza la naturaleza solo para decorar las canciones. El paisaje de viento, río, árbol o nieve ayuda a hablar de emociones que de otro modo resultarían demasiado literales.
La salida en vinilo de 12 pulgadas tampoco es un accesorio indiferente: Joan Manel, batería del grupo, firma su diseño. La banda pretende que sonido, gráfica y objeto formen parte de una misma identidad. Más información y música en su Bandcamp y en Instagram.
Una voz que convierte la vulnerabilidad en energía
La formación, integrada por Eloi, Joan Manel, Uri y Nil, nació de la necesidad de recuperar canciones que habían quedado guardadas. Con el tiempo, ese impulso inicial se ha convertido en una propuesta que apuesta por la autogestión, los arreglos intensos y la cercanía entre amigos. Las canciones se mueven entre momentos íntimos y estallidos eléctricos, una combinación que alcanza otro sentido cuando se traslada al escenario.
La presentación del álbum incluye referencias a la poeta Montserrat Abelló y una lectura escrita por Maria Rovira, que lo interpreta como un recorrido entre recuerdo y presente, pérdida y voluntad de seguir. El resultado pretende ofrecer una escucha con recorrido narrativo, no solo una sucesión de temas.
Una edición física pensada como parte de la obra
«Les Hores Mortes» se encuentra disponible en plataformas y en vinilo de 12 pulgadas. El diseño físico ha corrido a cargo de Joan Manel, batería del grupo, un detalle que refuerza la implicación de la propia banda en todo el proceso creativo. La edición cuida el objeto sin separar su estética de la música que contiene.
JOIA se mueven en una escena donde las fronteras entre indie, punk y emo pueden resultar cada vez menos útiles. Lo verdaderamente reconocible es la fricción entre unas letras vulnerables y un sonido que pide ser compartido en voz alta. «Les Hores Mortes» aporta once razones para seguirles de cerca.